miércoles, 27 de mayo de 2009

EL PRINCIPE DE PERSIA ESTÁ POR LLEGAR

Pero no tan pronto como deseamos.

Ya está en la palestra, la cinta está a punto de caramelo y será uno de esos festines de los que no se hablan con nadie, pero al que deseamos asistir; y de gala para impresionar. En cuanto llegue pienso ir a verla, no esperaré como en el caso de El Guasón, digo, El Caballero de la Noche. Esta vez sí iré, y espero que más de una vez, porque me agrada mucho Jake Gyllenhaal.

Se sabe algo ya de la trama. Jake será Dastan, un joven y bien parecido príncipe persa del siglo VI, quien debe aliarse con la princesa Tamina (Gemma Arterton), de quien originariamente es rival y a quien terminará amando, y ella a él (¿qué más le queda junto a ese príncipe como no sea caer en sus brazos en esas tórridas noches en el desierto?), para impedir que un malvado noble interpretado por Ben Kinglsey, se apodere de “Las Arenas del Tiempo”, un obsequio de los dioses a los mortales, que permiten a su dueño controlar el tiempo y a su vez, dominar el mundo. Lo de siempre.

Uno lo imagina valiente, arrojado, luchando con ese cuerpo que ha venido cultivando, mirando intensamente a su princesa que no podrá evitar estremecerse, infundiéndole valor a sus seguidores con su voz grave. Tal vez capturado en algún momento, furioso, retenido, pero no tocado por sus enemigos, quienes le propondrán una alianza, ya que no sentirán deseos reales de destruirlo (¿quién podría?).

Ah, pero EL PRINCIPE DE PERSIA: LAS ARENAS DEL TIEMPO, no se estrenará sino hasta el año que viene, así que habrá que esperar hasta el 2010 para verlo enfrentar el peligro, el romance y las aventuras que deseamos. Esperaremos, ¿qué remedio nos queda?

Julio César.

¿ACASO HAY CONSUELO PARA RAQUEL, LA QUE LLORA A SUS HIJOS MUERTOS?

Una mujer despierta en medio de la noche, una noche azarosa en medio de una vida azarosa. Ha criado a cinco hijos prácticamente sola. La noticia no puede entenderla por un segundo: le han matado a un hijo. A ella no le importa saber cómo, en dónde, quién o por qué; su mente llegó hasta el detalle: le mataron a su muchacho. Pasado el shock viene la realidad, cruda y salvaje, se le fue. Alguien a quien llevó dentro de sí, a quien parió, amamantó y cargó, sintiéndose increíblemente feliz cuando le sonreía con su carita de luna redonda, compensándole todo malestar en su existencia. Pero es la vida, es el país. Esas cosas pasan. Está en la morgue, hay que ir por él, preparar el funeral. Avisa a sus otros hijos, a sus familiares y conocidos. Una nuera la llama: nos vemos allá, voy con una plata que te envía el Negro, tu hijo.

Y se encuentran, pero la joven llega llorando y grita: mataron al Negro. En menos de un día la mujer los ha perdido a los dos. ¿Qué queda para ella? Esas cosas pasan, le dirán de nuevo. Pero ¿será cierto? ¿Está condenado un país pequeño nadando en petróleo, con ingresos en diez años de novecientos mil millones de dólares despilfarrados, a la miseria, la mendicidad, el hamponato y la inseguridad? ¿No hay un responsable, un culpable?

Frente a los dos ataúdes donde esa mujer se sentará a sufrir y consumirse como purgando una culpa tal vez no suya, ¿quién responderá ante ella?

Julio César.

PENA ROSA

-Les juro que no fui yo quien escogí el color. Fue ella… ¡Esa mujer me odia desde que salgo con ustedes!

Julio César.

martes, 19 de mayo de 2009

DE ESOS DÍAS…

Cuando confundíamos a los hombres con los personajes… y nos gustaba.

A la locura de adeptos y adictos que siguió a Brokeback Mountain, guardé muchas imágenes del momento, de gente que compartía esa fiebre por la hermosa y dura película. Jake y Heath eran los chicos del día, y para muchos continuarán siéndolo. Sonriéndome planeaba el momento de ir presentándolas. La partida de Heath Ledger se atravesó, curiosamente con el mismo impacto que la muerte de Jack en la vida de Ennis, terminando con el sueño del pudo ser. Sin embargo no quise borrar esta, estaba en un blog llamado así, Brokeback Mountain, foro abierto. Muchas imágenes (composiciones) eran hermosas.

Julio César.

LOS SIMPSON DE ANIVERSARIO

-Pequeño… ¡demonio!

Comenzó la vigésima temporada de esta ya legendaria serie animada. ¡Veinte años en el aire! Regresa un nuevo año, salvando de tarde en tarde a la cadena Fox, como ha dicho Bart varias veces. El señor Matt Groening la pegó de la cerca cuando ideó a esta familia disfuncional, egoísta, medio salvaje y totalmente irreverente. La sátira hacia la cultura norteamericana es sardónicamente cruel, pero ajustada a la realidad. En esta gente, los Simpson, muchos nos vemos reflejados, aunque todos lo niegan con ferocidad cuando lo digo. Las manías, temores y traumas de la pequeña e inteligente Lisa, luchando contra el gen Simpson; Bart, un anarquista extrañamente no terrorista, sus tremenduras no van guiadas por la maldad; y Homero, la joya de la corona, nos hacen pasar gratos momentos.

Hay quienes alegan que la serie ha perdido gracia, más no vigencia (ese episodio donde son declarados traidores, y aclamados en el Medio Oriente por ello, fue jocoso, igual que la sátira final, cuando regresan ocultos a gozar los beneficios de los inmigrantes europeos); lo que ocurre es que en veinte años hemos ido perdimos la inocencia, la capacidad de sorprendernos con esta familia genial. Y eso que ha pasado por malos ratos. Un duro golpe fue el cambio de voces, pero aún a eso, que en otros programas fue fatal, ha logrado sortearlo. Si te sientas a mirarlos, aunque hallas visto un capítulo muchas veces, encuentras el detalle que hace sonreír de forma irónica, por el sarcasmo, por el detalle de la vida misma. Hace poco vi un episodio donde Bart arruina las navidades de todos quemando el árbol de navidad y los regalos, ocultándolo, y llorando dice que vio a un ladrón robarse todo, y hace un aparte para decir “y el árbol también”, para continuar llorando. Homero grita qué desgracia, lo abraza llorando y viendo a Marge exclama: “qué dolor, ¿podemos faltar a la iglesia?”.

Pero ya antes, en ese capítulo, me había reído bastante. Cuando fueron al centro comercial de compras, Homero, con total impunidad ocupa el espacio, dos espacios, para minusválidos. Ante la mala cara de Marge, sale… arrastrando una pierna. Es que es así, como la gente normal, la detestable, claro. Hacia el final, cuando Bart, acosado por un raro sentimiento de culpa (debió ser el espíritu navideño), confiesa que no hubo ningún robo sino que todo fue culpa de él, todos quedan impresionados. Es Lisa, chirriando dientes, quien gruñe “pequeño demonio”, frase de Homero, y se le va encima, ahorcándolo, como hace su padre cada semana. A esa escena, hilarante, se suma Homero al grito de “¡Lisa!”, como si fuera a detenerla, y termina con un “Lo haces demasiado suave. Es así” y la aparta estrangulándolo él, y Lisa le toma un brazo y hala como para hacer más fuerte el apretón, mientras le da de puntapiés al hermano. Cómo reí, pero faltaba aún. Marge se arroja intentando apartarlos, y como carga a Maggie, esta, malencarada también, le atrapa el cabello a Bart y se lo hala. Dios, fue una locura de lo más divertida.

La serie conserva su encanto, y de tarde en tarde logra sacarnos una carcajada. Ojalá continúen por mucho tiempo más.

Julio César.

domingo, 10 de mayo de 2009

ASEDIO

-¿Serán ideas mías, o me siguen…?

Hace tiempo en uno de los blogs donde hablan de Jake Gyllenhaal, su autora (creo era una mujer, no lo encuentro) decía que viéndolo bien era lamentable que una persona tan agradable y sencilla como Jake se viera objeto en todo momento de la atención de los curiosos (y de esa fauna peligrosa y amoral de los paparazzi). A su comentario, hablando sobre que no podía hacer esto o aquello sin que le tomaran una fotografía… los comentarios respondieron preguntando dónde encontraban esas páginas con las últimas fotos.

Personalmente me agrada saber que está bien, que parece contento. No siempre sonríe, pero ¿quién puede a toda hora? Sin embargo lo hace lo suficiente como para hacer sentir bien a todos. Estas fotografías, sacadas de otro blog, uno en inglés que les prometo buscar el nombre, parecen mostrarlo seguido a cada segundo. Pero… se ve bien, así que no nos importa mucho.

¿Será un fan? Seguro que me toca seguirlo para espiarlo, y termino admirándolo más.

Julio César.

NOTA: ¿Ya se estrenó esa película que hizo junto a Tobey Maguire y Natalie Portman, donde estos dos son hermanos y se pelean por ella?

DAYANA MENDOZA, DA DE QUÉ HABLAR…

Esta niña es un éxito de fama siguiendo la máxima que reza: de mí que se hable, bien o mal, pero que se hable. Y eso que me parece bonita y hasta recatadita. Desde que ganó la corona del Miss Universo ha estado en el candelero. La cadena de noticias Caracol inició desde temprano una campaña con aquello de unas fotografías donde aparecía desnuda (que no mostraban nada, las busqué); luego volvió al tapete con unas declaraciones… de miss, que dio en Guantánamo, cuando dijo que esa cárcel era bonita y que los presos estaban contento. Ah, qué no se dijo de la pobre. Los chavistas la pusieron por el suelo, la gente común la creyó retrasada mental. Y aquí debo acarar que la pobre se dejó llevar por lo conocido. En Venezuela las cárceles son lugares dantescos donde todo vicio, aberración, exceso sanguinario e injusticia tiene su asiento. Comparada con las de aquí, cualquiera parece buena. Bueno, tal vez menos en Sudan, Zimbawe, Cuba, Irán y lugares así, tan democráticos y respetuosos de los derechos humanos ellos.

Luego dio la niña unas declaraciones reconociendo las misiones chavistas y algunas otras cosas, y la gente le cayó encima con comentarios horribles, donde marginal ignorante fue lo más suave. La pobrecita únicamente buscó equilibrar su imagen después de lo de Guantánamo (seguramente ‘guiada’ por el siniestro grupo Cisneros), intentando quedar bien con la gente de aquí. Pero tampoco le fue bien. Ahora sale este artículo que tomé del REPORTERO DIGITAL, de un soplo de Chepa Candela. Disfrútenlo:
……
La Miss Dayana Mendoza es novia de nieto de Stavros Niarchos.
Publicado: Jueves Feb 19, 2009 12:23 am

Desde Nueva York nos informaron que hace unos días vieron a la Miss Universo de lo más “pegada” con el papirruqui y sobretodo multimillonario Stavros Niarchos, sí, el mismo que vivió un fogoso romance con la Paris Hilton, ¿cómo les quedó el ojo? Según nos contaron Dayana Mendoza fue vista con Stavros en el restaurante “Le Cirque”, luego dizque estuvieron rumbeando un ratico en una discoteca llamada “Kiss and Fly” con la familia del papachongo en cuestión y luego “remataron” en una rumbita que había en The Hamptons, ¡oseaaaaa! Dicen que esta parejita se conoció por medio de la venezolana Fabiola Beracasa y al parecer entre ellos hay más que una bonita amistad porque lo que se tiran entre Mirada y Mirada es candela pura. ¡Se anotó mal la Dayanita!

(Esa no es Dayanita)
……

La pobre Dayana no la ha pasado bien, y todo porque se quiso poner a jugar a la astuta. Y eso de salir con un farandulero (¡salió con Paris Hilton, ¿para qué sirve un carajo así?!) no es garantía de que algo salga bien. Cuidado, muchacha.

Julio César.